Allá vamos...

19 junio, 2006 · 3 comentarios


Después de andar unos cuantos días como loco buscando alojamiento para el fin de semana de la subida al Bartolo, con resultados negativos, todo sea dicho, al final la solución estaba más cerca de lo que pensaba, como suele pasar casi siempre.

Ahora se dice: "todo está en Internet". Así, que siguiendo los consejos de mi tocayo Santi Palillo y gracias a que la neurona me empezó a funcionar de forma inopinada, me dió por buscar en atrapalo.com y, voilà, apareció la habitación que tanto había estado buscando y para más inri en el mismo hotel que el susodicho tocayo.

Solventado el nada trivial tema del alojamiento, ahora sólo me falta entrenar un poco más que las fechas están encima y estoy más verde que un pepino antes de echarlo en la ensalada. Supongo que, conforme se vaya acercando el día D, me empezarán a entrar las urgencias y me lo tomaré más en serio, aunque quizás es que no me lo quiero tomar en serio.

Tal vez lo que quiero es pasar un fin de semana fuera de casa, con la familia, conocer en persona a un montón de amigos virtuales, echar unas risas y luego disfrutar del ambiente de la carrera, del paisaje, de la montaña y sus olores y dejar la presión de la competición para otro día que me venga más de gusto.

Quizás es que ya huelo las vacaciones y no me apetece meter más presión que la de acabar la prueba y divertirme todo lo que pueda.

Tal vez el objetivo sea ese y no todo lo demás pero, por si acaso, esta tarde voy a entrenar.

Creo que hoy el día ha amanecido filosófico...

¡Uy, cómo está esto!

08 junio, 2006 · 1 comentarios



¡Buff!, ¿Por dónde empiezo?
La verdad es que tengo el blog hecho unos zorros, con unos hierbajos de unas dimensiones más que considerables. ¡Esto parece la selva!
Espero que con esta pedazo de máquina de cortar el césped, igualita que la de mi admirado Forrest Gump, el trabajo me sea más llevadero y pueda acabar con el abandono en un periquete.

Los motivos de que esto se haya puesto así de malas hierbas y de telarañas no son otros que un cúmulo de circunstancias laborales y familiares que me han tenido más ocupado de la cuenta, aunque en esta época del año acostumbra a pasarme esto. ¿Será alguna alergia primaveral?

Aunque para lo que sí que he tenido tiempo ha sido para ir entrenando con más o menos asiduidad. He ido alternando bicicleta con carrera a pie y creo que la cosa no va mal, pues yo me veo más en forma que nunca.

En la última marcha ciclista que participé (la Cabrerés) acabé de los primeros y estuve todo el tiempo adelantando gente. Además me pareció más llevadero que otros años.

También en mis entrenamientos de runner me veo con más fondo.
Algunos días he salido a correr acompañado de la retoña con su bicicleta.
Aunque es una manera un poco extraña de correr, pues debo ir pendiente de ella, le he encontrado gusto a eso compartir ese tiempo juntos.

Para muestra, una tarde de hace un par de sábados decidimos ir a dar un paseo en bici/corriendo. Así salimos de casa con la intención de ir hasta el paseo fluvial del río Besós, pero al llegar allí nos fuimos animando y acabamos en el recinto del Fórum, donde la retoña se lo pasó en grande en un parque muy chulo que hay allí.
Entre ir y volver fueron casi 15 kms y algunos de ellos fueron a un ritmo bastante alto, pues cuando la moza pone un piñón pequeño en llano me lleva con la lengua fuera y casi no puedo seguirle el ritmo.

Aparte de estos episodios paterno-filiales que tanto me gustan y emocionan, también he salido a correr solo y con mi hermano, el cual no hay manera de convencer para que me acompañe al Bartolo, pero ya se sabe que más copula el burro por pesado que por guapo, así que como se descuide lo inscribo y me lo llevo, je, je.

El que lleva una temporadita un poco perdido es mi Maestro Alfons, que entre unos fines de semana que no está aquí y dos pequeñas intervenciones quirúrgicas en menos de un mes, está un poco fuera de juego. Suerte que está hecho un campeón y seguro que enseguida se recupera y vuelve a las andadas.

A ver, a ver..., creo que de momento no me dejo nada...¿no?
¡Ah, si! Casi se me olvida.
Resulta que este domingo me depilé las piernas. Pues vaya novedad dirán algunos y sobre todo algunas. Vaya gay dirán la mayoría.
La novedad está en el hecho de que es mi primera vez y las anécdotas han sido de lo más graciosas. Me ha recordado a la primera vez que me afeité la barba hace ya algunos lustros.

No es que me haya vuelto metrosexual a mi edad, o tal vez sí, no sé, pero ya hacía algún tiempo que me venía rondando por la cabeza la idea y desde el último revolcón bicicletero con rascada en la rodilla incluida me acabé de animar.

Recordando que el verano pasado me pegué dos buenas natas montando en bici con daños colaterales de consideración en ambas espinillas, me ha venido nuevamente a la cabeza la fatiguita que pasé para afeitarme los pelos adyacentes a las heridas y para evitarlo me he adelantado a las más que previsibles natas de este año.

No puedo alabar en este caso a mi cónyuja pues solamente me ha recomendado que vaya a que me hagan la cera (¡¡y un webo!!, con lo que eso tiene que doler), pues el resto de métodos son un rollo.

La verdad es que el método del barbero de Sevilla deja bastante que desear, así que seguiremos investigando con otros métodos, o igual doy por finalizada esta faceta y me dejo otra vez las melenas.

Mientras me decido, sigo con los preparativos para el Bartolo. Hoy, de momento, no he podido conseguir alojamiento pero lo sigo intentando.

Ahora voy a ver si consigo cargarme todos estos hierbajos...